¿QUIÉN SE SIENTE BOGUI, DE VERDAD?


The Cherry Boppers y Fix This también recordaron el pasado viernes 14 de noviembre que 'todos somos Bogui' sobre las tablas de la sala Caracol abarrotada de público. El jazz y el funk se unieron para que la música en vivo no se precinte


Hace unos días ‘jazzinmadrid’ abrió una página en blanco para recoger firmas de apoyo al equipo de Bogui Jazz. En muy poco tiempo son ya cientos los testimonios de protesta y cariño que han llegado desde diversos puntos de España, y del mundo.

Ahora nos hacemos algunas preguntas ¿con esto basta? ¿Qué más podemos hacer? ¿Hay vías factibles para que esto no quede sólo en texto? Escribir en el confort del hogar es fácil pero a nosotros nos hierve la sangre, queremos que este río suene de verdad, si somos consecuentes con nuestras expresiones lo escrito se hará voz ante quien corresponda.

Bogui está realizando un esfuerzo extraordinario para salvar algunos de los conciertos más importantes de su programa, previsto dentro del Festival de Jazz de Madrid, reubicándolos en diversos escenarios. Pese a lo que está cayendo, sigue dando motivos para celebrar el buen momento del jazz en Madrid. Ahora nos anuncia los conciertos de varias figuras importantes. Desde Miami vuelve la pantera del rhythm & jazz. Nicole Henry, acompañada de un trío de choque en el club privado "LeSwing" y en "El Junco", interpretará las piezas claves de su último trabajo "The Very Thought of You", y cerrará su paso por Madrid acompañada por una Big Band que suponíamos exiliada.

Es admirable sentir la entrega del responsable del Bogui, con no pocos problemas encima, por mantener viva la llama que él mismo encendió hace tres años. Por eso es ahora cuando más estamos notando las presencias, ya que de las ausencias no queremos ni acordarnos.

El amor al arte no es arte que deba ser pagado aunque si recompensado, y no olvidamos que casi todos tenemos obligaciones diarias que cumplir.


Estamos convencidos de la reapertura de Bogui, será entonces cuando echemos de menos a los que ahora vemos preocuparse a diario y, por supuesto, viceversa.

Algunos micrófonos han montado en cólera, algunas páginas han clamado justicia, algunos músicos han abrazado su paso por Bogui, incluso algunos que jamás lo hicieron. Ellos son el carburante de ese hombre del sombrero, de verbo incontenible y cabeza disparatada. No es caridad lo que le debemos a Bogui, le debemos la resurrección del jazz en Madrid.

Y eso no se paga con palabras.


CLARO QUE SÍ, LOS MÚSICOS EXISTEN

Cuando ideamos la realización de un portal sobre el jazz de Madrid nuestra primera intención fue meramente documental. Quisimos crear un espacio en el que sentirnos a gusto con la fotografía y el jazz, y compartirlos con vosotros sin más pretensiones.

A medida que el proyecto ha ido tomando cuerpo y contenido, hemos sentido la necesidad de no quedarnos en la superficie, de no caer en una egocéntrica colección de imágenes. Todo cuanto nos hace vibrar merece algo más que esto, o un simple blog sobre este tipo de música. Con la publicación del primer número de www.jazzinmadrid.com (JIM), hemos encontrado una maravillosa acogida, y hemos sentido vuestro cariño. Eso ha hecho que entendamos que quizás nuestra labor deba ser distinta y mucho más útil. Estamos aquí para dar fe de cuanto ocurre sobre los escenarios del jazz madrileño, no sólo para encontrarnos sino para poder reivindicar. De entre todos los mensajes que han llegado a nuestra redacción, uno nos ha llamado especialmente la atención: "¡¡¡Es absolutamente necesario que deis testimonio de que los músicos existen!!! ¡¡¡No sé cómo, pero seguimos vivos!!!".

A través de estas palabras, no sólo hemos oido un profundo grito de desesperación sino que también hemos entendido que nos habéis otorgado una razón de ser. Puede que así hayamos encontrado la forma de aportar algo a la música que nos da tanta felicidad. Por fin, JIM cobra sentido.

Para demostrar que los músicos existen, JIM propone este mes una ENCUESTA a la que nos gustaría que vosotros, los músicos, contestaseis. Os damos así la oportunidad, a vosotros mismos, de aportar este testimonio, de hacer saber que existís y en qué condiciones lo hacéis. Dejaremos esta encuesta abierta durante el tiempo que haga falta, hasta recoger un número de respuestas que sea estadísticamente representativo. Los resultados serán publicados en próximos número de JIM, y esperamos que sirvan para que todo el mundo se de cuenta de vuestro esfuerzo. Claro que sí, los músicos existen.



NOSOTROS

JOSÉ ANTONIO AGUILAR   PHILIPPE MARTIN   LARISA LÓPEZ  
La criatura nació en 1973. A finales de los 80, sabiéndose un músico frustrado, decidió tomar el único rumbo que le uniría a todos ese universo de saxos y baterías que le extasiaban… así se hizo una especie de locutor de radio en constante práctica. Unió esta pasión, aún semiprofesional, a una desmedida querencia por el cine y de ahí a la fotografía. Durante años tomó fotos de sus viajes, de sus amigos, en partidos de fútbol e incluso jugó a ser reportero, todo ello como un empeñado autodidacta con todo por perder. Un buen día vio la luz y decidió juntar su amor por el jazz, alrededor de la medianoche, con el sano ejercicio de la fotografía. A día de hoy le pueden encontrar en cuclillas, subido a alguna silla o tirado por los suelos de cualquier club.   A simple vista uno no vislumbra más que a un francés algo rarito cuando se planta frente a este hombre en la oscuridad de una sala. Pero, al segundo (y medio) uno se da cuenta de que a este cuarentón la vida no se le escapa así como así. En su día fue un buen proyecto de jazzman, calentando los motores de su saxo alto en diversas aventuras, decidió emprender otro camino más complejo que el del músico profesional, la familia. Y a todo ello le sumó la pasión por mirar el mundo a través de una óptica, eso le ha devuelto a los escenarios. Ahora comparte su tiempo cortando tajadas al queso del día cuando es posible. Es, sin duda, un fotógrafo ya que en sus capturas la música se hace comprensible.   Desde Alicante a La Habana, llegando a Madrid en dirección a no se sabe muy bien dónde. Se formó en el arte de materializar su imaginación a través del lienzo y el papel. La fotografía se cruzó en su vida y se mezcló con su crítica pasión por la música. Su concepción del jazz a través del blanco y negro es hipnótica, sus ambientes son únicos y llenos de intensidad. Esta dama es la encargada de poner el toque de cordura y contra crítica que ‘JIM’ siempre ha necesitado.  

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